Nuestras Especialidades

Esta especialidad se dedica a la sustitución de uno, varios o todos los dientes, independiente de la edad de quien lo requiera; actualmente, es la técnica más utilizada para reemplazar dientes perdidos.

Los implantes dentales son fijaciones metálicas, específicamente de titanio, que se colocan en el hueso maxilar, bajo las encías; de este modo, se reemplazan los dientes perdidos, constituyendo una eficaz solución que no sólo cuida la estética, sino que también permite devolver funcionalidad a la boca como un conjunto.

Existen técnicas inmediatas de colocación de implantes; es el caso de la cirugía guiada donde, en una misma intervención, se coloca uno o la totalidad de los dientes perdidos, solucionando un problema funcional y estético de manera simultánea. Además, existen otras técnicas posibles, donde se colocan los implantes y se espera un tiempo que fluctúa entre 3 a 5 meses, para insertar los dientes definitivos. Este tipo de procedimiento resulta adecuado para quienes les resulta incómodo el uso de prótesis removibles o puentes; precisamente, una de la principal ventaja de los implantes radica en que no es necesario el desgaste de los dientes adyacentes para que sostengan a los de reemplazo.

El tratamiento con implantes dentales tiene dos fases; en primera instancia, debe perforarse el hueso para el posicionamiento de una fijación de titanio, base sobre la que posteriormente se cementará la funda o corona. Este procedimiento se trata de una intervención ambulatoria, y busca colocar lo que equivaldría a la raíz del diente.

Para realizar la segunda fase, es necesario esperar que se produzca la cicatrización y la osteointegración de la fase inicial; esto es, que la fijación de titanio pase a formar efectivamente parte del hueso. En términos generales, este proceso puede durar entre 3 y 6 meses, aunque el período puede ser aún mayor, atendiendo a las particularidades de cada paciente.

Una vez comprobada que la fijación de titanio está perfectamente integrada en el maxilar, se toman medidas definitivas y, en el plazo de unas semanas, se coloca la corona. Este es un procedimiento sencillo e indoloro, y la forma más avanzada de estética dental, ampliamente desarrollada por los especialistas de Clínica Dental Patricio Molina.

 

Mejorar la estética dental se ha convertido en una de las mayores demandas contemporáneas. En Clínica Dental Patricio Molina, disponemos de los métodos más avanzados para este tipo de tratamientos, y asesoramos a cada uno de nuestros pacientes de forma personalizada sobre las técnicas más adecuadas para cada caso concreto.

La rehabilitación oral es una especialidad dentro de la odontología que combina en forma integral las áreas de prótesis fija, prótesis removible, operatoria, oclusión e implantología oral. Esta disciplina busca realizar un diagnóstico y plan de tratamiento adecuado al paciente de alta complejidad, que busca recuperar su salud bucal mediante las técnicas más modernas de rehabilitación. A su vez, la rehabilitación oral trabaja en estrecha relación con las demás disciplinas de la odontología, como la periodoncia, endodoncia y ortodoncia.

 

La complementación estética perfecta a una sonrisa es la juventud y lozanía de la piel. Por ello, en Clínica Dental Patricio Molina hemos puesto a disposición de nuestros pacientes las más avanzadas técnicas para rejuvenecer y estimular el órgano más extenso del cuerpo humano.

Toxina botulínica: Esta toxina se usa para paralizar temporalmente los músculos que producen las arrugas de expresión por contracción muscular, dejando así una piel más lisa. Es un procedimiento seguro, ya que si bien es una toxina, la dosis completa de una sesión es mínima. Esta substancia se inyecta directamente, con una aguja muy fina, en los músculos a paralizar, generalmente en el tercio superior del rostro. Los resultados se observan a los 15 días; su efecto no es permanente,con un promedio de alrededor de cuatro meses.

Ácido Hialurónico: Esta molécula se encuentra en numerosos tejidos y órganos de nuestro cuerpo, como en la columna vertebral, en los cartílagos, en las articulaciones o en la epidermis. Con el paso del tiempo, su presencia disminuye notablemente, lo que produce el envejecimiento de la piel y, con ello, la aparición de arrugas, flaccidez o pérdida de firmeza. Su empleo en tratamientos cosméticos permite rehidratar en profundidad, generando un aspecto más terso y disminuyendo los surcos de la piel. En estética, se utiliza para rellenar arrugas, cicatrices, surcos, secuelas del acné o bien para aumentar el tamaño de labios y pómulos.

Hilos tensores: Se trata de un tratamiento estético poco agresivo, con grandes resultados y muchos beneficios añadidos. Están compuestos por polidioxanona, un material biocompatible y que no produce alergias. El tratamiento se realiza con anestesia local, y no dura más de media hora. En las zonas previamente marcadas, se introducirá en la piel la substancia mediante agujas las que, una vez retiradas, permitirán que los hilos permanezcan en la zona tratada, provocando un efecto tensor y reactivando la producción natural de colágeno. Este tratamiento puede utilizarse en múltiples sectores, desde las pequeñas arrugas hasta los pómulos o cuello. Los hilos comienzan a actuar inmediatamente, y a medida que el cuerpo los reabsorbe, la piel va mostrando un aspecto más natural.

Especialidad que trata los conductos del diente y o muelas los repara para ser sometidos a tratamientos restauradores. En el caso del tratamiento de conductos radiculares, más conocido simplemente como “tratamiento de conducto”, se extrae la pulpa enferma o sana del interior del diente, limpiando el espacio que queda para luego volver a dar forma y rellenar, sellando de este modo el conducto radicular. Esto evita la extracción del diente en caso de fracturas, caries profundas y lesiones, y se busca evitar la generación de absceso por infección, lo que puede destruir el hueso que sustenta al diente y provocar dolores intensos.

Este tratamiento se realiza en visitas sucesivas al odontólogo, respetando cada proceso. De esta forma, si se les cuida adecuadamente, la pieza restaurada puede durar toda la vida.

Clínica Dental Patricio Molina ha incorporado instrumentos mecánicos de última tecnología, como las limas rotatorias múltiples que se acoplan a un micromotor; estas consiguen una mayor limpieza y desbridamiento de los conductos radiculares, de una forma mucho más eficiente, en menor tiempo, con mejores condiciones asépticas y mayor exactitud, lo que hace de la endodoncia un proceso menos pesado para nuestros pacientes.

En Clínica Dental Patricio Molina trabajamos solamente con radiografías digitalizadas, las cuales representan una gran ventaja respecto a las tradicionales ya que la radiación es mínima y la imagen es inmediata, representando una ostensible eficiencia en el tiempo y un riesgo mínimo para la salud del paciente.

La importancia de la radiología digital indirecta radica en que las placas poseen distintas formas y tamaños, además de ser flexibles. De esta forma, las placas receptoras se colocarán en unas fundas protectoras que se desecharán tras su uso. Una vez tomada la radiografía, la placa se colocará en el escáner que leerá la imagen tomada, la transmitirá al computador y, finalmente, borrará la imagen para permitir el nuevo uso del receptor.

Es la especialidad que se dedica a tratar quirúrgicamente las lesiones de tejidos blandos o duros en la relación a las piezas dentarias: extracción de piezas, fenestraciones, cirugías dentarias, etc.

Extracción de Dientes

Los dientes se extraen por diversas razones: caries avanzadas, infecciones importantes, o falta de espacio dentro de la boca para todos los dientes (es el caso de las muelas del juicio, por ejemplo). Antes de extraer un diente, el odontólogo estudia cuidadosamente los antecedentes médicos del paciente y toma las radiografías apropiadas, ya que éstas revelan la longitud, forma y posición tanto del diente como del hueso que lo rodea. Con anestesia local, se adormece la zona de la boca donde se llevará a cabo la extracción; si se trata de una extracción simple, una vez que la zona está anestesiada, el odontólogo afloja el diente con la ayuda de un instrumento llamado elevador y luego lo extrae con fórceps dentales, evaluando tras el procedimiento si debe cerrar la herida con puntos y si es pertinente alisar y remodelar el hueso subyacente. Es necesario considerar que el proceso de coagulación demora aproximadamente 60 minutos, y se deben observar algunos cuidados importantes en las 24 horas siguientes: no debe fumar, enjuagarse la boca vigorosamente ni limpiarse los dientes junto al sitio de la extracción, y es recomendable evitar las actividades físicas importantes, así como la ingesta de líquidos calientes. Ya que es de esperar cierto margen de dolor y malestar tras una extracción, es probable que el odontólogo recomiende un analgésico.

¿Qué son las muelas del juicio?

Estos molares, ubicados al final de cada lado de los maxilares, son los últimos dientes en aparecer, generalmente en plena adolescencia o incluso en la adultez avanzada. Ya que la boca no tiene suficiente espacio libre para ellos, suele suceder que las muelas del juicio quedan atrapadas (por otros dientes o por el mismo hueso) debajo del tejido gingival, produciendo dolor e hinchazón en la zona.

¿Qué hacer con un diente lastimado?

Los dientes pueden astillarse; si esta lesión es pequeña e indolora, usted deberá decidir si se hará reparar ese diente, cómo y cuándo. De acuerdo a cada caso, el odontólogo lo alisará o corregirá cosméticamente, lo que puede incluir revestimientos, coronas y restauraciones. En el caso de los dientes rotos o quebrados, deben ser reparados rápidamente para evitar daños mayores; si la fractura afecta al esmalte y a la dentina del diente, el mejor tratamiento suele ser una corona.

Cuando se ha perdido un diente por golpes o accidentes, la clave para volver a insertar satisfactoriamente el mismo diente es reimplantarlo en el alvéolo lo antes posible; de ser posible, acuda al odontólogo lo más rápidamente posible. Ahora; si hablamos de la pérdida de dientes, independiente del motivo, éstos deben ser reemplazados para evitar las dificultades asociadas a esta incómoda situación.

Coronas y puentes

Las coronas y la mayoría de los puentes son prótesis, que se colocan de manera fija; una corona se utiliza para cubrir completamente un diente destruido, aunque también se usa para mejorar el aspecto, la forma o la alineación del diente. Los puentes, por su parte, se utilizan en el caso de la falta de uno o más dientes; en este caso, el odontólogo cementa los puentes a los dientes naturales o a los implantes que rodean el espacio vacío, dejando en el espacio faltante un diente de reemplazo llamado póntico. Tanto en el caso de las coronas como en los puentes, existen diversos materiales para utilizar, tan diversos como el oro y la cerámica. El odontólogo puede ayudarle a decidir cuál utilizar, de acuerdo a la ubicación, función y consideraciones estéticas del tratamiento.

Antes de hacer una corona o un puente, el odontólogo reduce el tamaño de cada pieza a considerar, para que la corona o el puente se ajuste correctamente sobre él. Luego, se toma una impresión dental para tener un molde exacto, con el que el laboratorio dental hace el producto del material especificado por el odontólogo. Mientras esto sucede, el odontólogo colocará una corona o un puente temporal, para cubrir el diente preparado, el que se reemplazará por el definitivo cuando esté listo.

El blanqueamiento es un tratamiento estético que ha revolucionado el ámbito de la cosmética dental, ya que permite aclarar varios tonos el color original de las piezas dentales, dejando los dientes más blancos y brillantes, dando un aspecto más jovial y saludable al rostro.

Las técnicas de blanqueamiento cambian el color natural del diente, llegando incluso a siete tonalidades más claros que el color original. Los compuestos químicos utilizados para el proceso contienen un ingrediente activo, generalmente peróxido de carbamida o peróxido de hidrógeno, que ayudan a eliminar las manchas, sean éstas superficiales o profundas.

El color natural de sus dientes puede verse afectado por muchos factores: el proceso natural del envejecimiento, el uso de tabaco, el consumo de café, té, los refrescos o el vino tinto, y comer alimentos que producen pigmentación tales como cerezas y arándanos; la acumulación de placa y de cálculo dental, la ingesta excesiva de fluoruro en el agua; tratamientos con tetraciclina durante la niñez y golpes en los dientes.

Antes de proceder al blanqueamiento, es necesario hacer una higiene dental; existen diversas técnicas para este procedimiento, y los dentistas de la Clínica Dental Patricio Molina lo asesorarán acerca de cuál es la más apropiada para usted. Uno de los métodos mejor valorados entre nuestros pacientes -por su efectividad, simplicidad y atractivo precio- es un tratamiento combinado, que se inicia en nuestra consulta y se completa en el domicilio.

Es la especialidad que trata los diversos grados de enfermedad de la encía y de los tejidos que soportan el diente; involucra la cirugía plástica de la encía, para mejorar la mala posición o recogimiento de ella.

Las encías pueden enfermarse; se inflaman, pudiendo incluso avanzar hasta el hueso que rodea y sostiene a los dientes. Esta inflamación es causada por la llamada placa bacteriana, la que debe eliminarse a través del cepillado y el uso del hilo dental, ya que puede ser causa para que los dientes se aflojen, se caigan o que finalmente el odontólogo los tenga que extraer.

La primera etapa de este proceso es llamada gingivitis, más conocida como mera inflamación de las encías, provocada por la acumulación de placa en el borde de la misma, lo que genera, generalmente, sangrado en las encías. Si la gingivitis no se trata, se llega a la llamada periodontitis, instancia en la que el hueso y las fibras que sostienen los dientes en su lugar sufren daños irreversibles. En este caso, el tratamiento dental adecuado ayuda a prevenir daños mayores; sin embargo, la periodontitis avanzada implica la destrucción de las fibras y el hueso que sostiene a los dientes, lo que lleva a su desplazamiento o que se suelten.

Es la especialidad que se preocupa de los llamados “problemas de mordida”, lo que acarrea dolores musculares y articulares, así como el rechinamiento de los dientes durante la noche, más conocido como bruxismo.

¿Alguna vez te has preguntado qué une el maxilar superior con la mandíbula inferior? Pues bien; existe una articulación llamada temporomandibular, que opera como una bisagra entre ambos, y si ésta no trabaja correctamente se genera una afección llamada “desorden temporomandibular”. Todos los problemas que impiden el trabajo normal de este sistema complejo de músculos, ligamentos, discos y huesos, se agrupan bajo la denominación de alteración de ATM. ¿Has sentido alguna vez que la mandíbula se traba, se atora, salta o se atasca? Pues bien, a eso nos referimos: tienes una alteración de ATM.

Las alteraciones de ATM poseen síntomas muy diversos, e incluyen dolores de cabeza, de oídos, dolor y presión por debajo de los ojos; chasquido o tronido al abrir o cerrar la boca; dolor ocasionado por el bostezo, al abrir la boca ampliamente o masticar; mandíbulas que se "traban", se cierran o se salen del lugar; molestias dolorosas en los músculos de la mandíbula; cambio repentino en el modo en que los dientes superiores e inferiores encajan unos sobre otros.

El tratamiento puede ser diverso, pero se contempla desde el uso de una placa de mordida o tablilla para reducir los efectos dañinos de apretar los dientes excesivamente y rechinarlos, hasta la cirugía.

Bruxismo

Si despiertas con dolor en los músculos faciales o dolor de cabeza, puedes estar apretando y rechinando los dientes por la noche, de modo inconsciente. El bruxismo provoca que los dientes duelan, se aflojen y puedan llegar literalmente a pulverizarse o desmoronarse, además de destruir el hueso que soporta al diente y causar problemas de articulación. Este es un hábito inconsciente.

El tratamiento apropiado para este caso posiblemente incluya un protector dental mientras duerme, con ajuste exacto en su boca, que se coloca sobre sus dientes superiores y los protege para que éstos no rechinen contra los inferiores… Sin embargo, aunque el protector es una excelente manera para tratar el bruxismo, no soluciona el problema.

Además de lo ya mencionado, los riesgos de experimentar bruxismo incluyen el desgaste del esmalte dental y posiblemente de la dentina; dientes, puentes dentales o implantes agrietados o astillados; sensibilidad dental, dolor y aflojamiento de los dientes. En todo caso, si su bruxismo es más severo, puede que se recomienden unas férulas oclusales.